lunes, 4 de junio de 2012


“DÍA MUNDIAL DE LA SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO”

La burguesía de todo el mundo, incluida desde luego la de México, es muy dada a instituir toda clase de celebraciones mundiales, tales como el “Día Internacional del Medio Ambiente”, “Día Internacional de la Mujer”, “Contra el Tabaquismo”, etc.  ¿Con qué fin lo hace? Con el propósito inconfundible de “darse golpes de pecho” y demostrar un espíritu “humanista” y “altruista”, que está muy lejos de sentir y cultivar sinceramente, es decir, para hacerse propaganda y, de paso, hacer grandes “bisnes”.

            Exactamente lo mismo sucede con el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo,  que se celebró apenas el pasado 28 de abril y que, de seguro, a los trabajadores del mundo “nos pasó de noche”. Veamos.
De acuerdo con un informe publicado hace unos días por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), durante  2010 ocurrieron en México 1,412 defunciones por “accidentes” de trabajo (casi cuatro muertes diarias); asimismo, ocurrieron 411 mil accidentes de trabajo (1,126 diarios), mismos que representan la primera causa de incapacidad temporal en el país, una cifra muy conservadora, pues, según el propio IMSS, el 30 por ciento de los accidentes no son reportados por las respectivas empresas.
Ahora bien, si tomamos en cuenta que, por regla general, todas las estadísticas oficiales siempre están maquilladas y jamás muestran la realidad en toda su crudeza, seguramente, también en este caso las cifras son mucho mayores. Pero, aceptando sin conceder: ¿acaso 4 muertes diarias por “accidentes” laborales y 1,126 “accidentes” de trabajo diarios es una insignificancia? ¡Claro que no, todo lo contrario!
Para el burgués la seguridad representa siempre un incómodo gasto, y para el gobierno también. Veamos si no, compañeros: para “vigilar” que  en las empresas existan condiciones de seguridad, la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) tiene ¡313 inspectores!, para “monitorear” 815 mil centros de trabajo de todo el país, algo así como 2,603 fábricas y centros de trabajo por cada verificador. Suponiendo que así fuera, ello significa que cada inspector, supervisando un centro de trabajo diariamente, tardaría ¡siete años para recorrerlos una sola vez!
La prueba de esto no hay que ir a buscarla muy lejos, pues apenas el 3 de mayo, otra vez en Coahuila, en una infernal y destartalada “mina” de carbón murieron 14 mineros y resultó lesionado de gravedad un joven trabajador de 15 años de edad, y días después, ahora en Jalisco, tres mineros perecieron en una mina de ópalo.
 Brindar salud y seguridad al trabajador es obligación de patrones y autoridades. Eso, y no celebraciones inútiles que adornen a patrones y gobierno, es lo que exige la clase obrera de México y el mundo.

1 comentario:

  1. Tienen razón, la seguridad y salud ocupacional es vista por el patrón como un gasto inútil. Pero también los trabajadores debemos de poner de nuestra parte, las pocas empresas que se preocupan por dar seguridad a sus empleados, son los mismos trabajadores los que reniegan de utilizar equipos de protección personal o acatar las reglas de prevención. Es importante exigir que los patrones cumplan con su parte, vamos a demostrales que nosotros si lo hacemos.

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